La vitrocerámica es nuestro gran aliado dentro de la cocina. Con una podemos cocinar cualquier plato o pastel que nos planteemos sin los inconvenientes que tenían los antiguos hornillos de gas, que si bien siguen teniendo sus defensores, en cuanto a seguridad y eficiencia tienen poco que hacer frente a la tecnología de las vitrocerámicas. En este artículo vamos a explicar cómo puedes limpiar tu vitrocerámica con total seguridad.

Este electrodoméstico lo usamos, por norma general casi todos los días, desde poner a hervir una cafetera, una olla o freír diferentes platos con la sartén, su versatilidad hace que apenas pase un solo día sin utilizarse, y por lo tanto, también es uno de los electrodomésticos más susceptibles de mancharse.
Si sueles cocinar, ya sabrás, que por mucho cuidado que tengas, al final, siempre, se acaba manchando la vitrocerámica. Y da igual que seas el chef más meticuloso y pulcro, tu vitrocerámica se va ensuciar.

Lo recomendable es limpiar la vitrocerámica diariamente, si la usas todos los días. Sino se usa todos los días, si es recomendable limpiarla después de cada uso.
Cuidado con la vitrocerámica
Este electrodoméstico esta hecho con material de vidrio, sometiéndose dicho material a un proceso de desvitrificación. Sin entrar mucho en materia, es un proceso cuidadoso y que requiere de mucho trabajo.
Al estar hecha de vidrio, este material es perfecto para poder cocinar, pero debemos de tener mucho cuidado con los golpes. Un pequeño impacto no pasaría nada, pero un golpe más fuerte podría partirla.
Aún así con el paso de los años podemos encontrarnos algún pequeño arañazo en la superficie de la vitrocerámica. Pero mejor tener cuidado, para evitar que se produzcan estos arañazos, que pueden dañar este electrodoméstico. Sigue leyendo y te diremos la mejor forma de limpiar tu vitrocerámica.

Cuidado al limpiar la vitrocerámica
Cuando vayamos a limpiarla, debemos de tener cuidado en no golpearla, ni dejar caer cualquier utensilio de cocina pesado, como podría ser una olla.
Es muy importante para comenzar la limpieza adecuada comprobar, que los fuegos estén apagados y no conserven calor.
Además, debemos de tener mucho cuidado con la rasqueta. Ya que este utensilio tiene una hoja muy afilada y puede que tengamos un pequeño accidente doméstico.
¿Qué productos son los adecuados?
Un aspecto importante a tener en cuenta, es que no todos los productos son adecuados para limpiar la vitro. Hay productos que son abrasivos, como pueden ser los estropajos, que lo que harán, será arañar la superficie de la vitrocerámica.
Puedes encontrar productos específicos para vitrocerámicas, que serán los más apropiados para realizar esta tarea, seguro que todo el mundo conoce alguna marca para limpiar la vitrocerámica.
¿Cómo realizar la limpieza de la vitrocerámica?
Desde worten.es siempre te vamos a recomendar que antes de realizar la limpieza consultes el manual de usuario del producto.
Aunque sabemos que hay diferentes formas de limpiar la vitrocerámica, nosotros desde te indicaremos unos sencillos pasos, que te ayudarán a dejar este electrodoméstico limpio, sin restos de comida y lo más importante sin dañarlo.
Pasos a seguir
- Podemos comenzar por mezclar agua y jabón líquido en un cubo o recipiente. Usando una esponja, que previamente debemos de haber lavado repetidas veces y asegurarnos que no tenga ningún resto de suciedad que pueda dañar este electrodoméstico.
Una recomendación o “tips” es tener una esponja única y exclusivamente para limpiar la vitro. De esta manera te aseguraras de que no la has usado para limpiar otro electrodoméstico o simplemente una estancia de la casa.
- La esponja ha de estar húmeda, con la mezcla de jabón liquido y agua. Si la vitrocerámica esta muy sucia notaremos pequeñas partículas que están adheridas al electrodoméstico.
Si notamos que simplemente pasando la esponja no se quita, no debemos de rascar bruscamente con la esponja.

- Debemos de usar una rasqueta o rascador de vitrocerámica. Pasándolo suavemente para quitar todos los restos que no hayan salido correctamente con la esponja.
- Pasaremos un paño húmedo, una vez quitado toda la suciedad.
Hasta aquí podríamos decir que puede ser una limpieza rutinaria de la vitrocerámica. Pero en ocasiones vamos a necesitar un esfuerzo extra para dejarla brillante.
Para ello utilizaremos productos determinados para la limpieza de vitrocerámicas.
- ¿Cómo aplicaremos estos productos? Extenderemos el producto por la superficie de la vitrocerámica y lo dejaremos secar.

- ¿Cómo extendemos este producto por toda o parte de la superficie? Podemos usar una bayeta, que este muy limpia o simplemente un poco de papel de cocina.
- Una vez veamos que está seco, iremos rascando con el rascador de vitrocerámica toda la superficie y quitando todo el producto que hemos extendido.
- Por último, pasaremos una bayeta limpia y seca por toda la superficie de este electrodoméstico. Puede ser que nos encontremos algún pequeño resto de suciedad.
Si observamos algún resto muy incrustado, es recomendable volver a dar el producto especifico para este tipo de electrodoméstico y usar la rasqueta.

Siguiendo estos sencillos pasos, conseguirás que la vitrocerámica de tu cocina vuelva a brillar como el primer día.
Como hemos indicado más arriba es aconsejable que se limpie diariamente. Si por diferentes razones es complicado, hay que intentarlo mínimamente una vez a la semana.
¿Qué es una rasqueta?
Es una pregunta muy habitual, que se hacen muchas personas si no han limpiado anteriormente la vitrocerámica. Una rasqueta para la vitrocerámica es un instrumento o utensilio con una hoja afilada en un extremo y un mango. Es imprescindible para poder realizar la limpieza de la vitrocerámica ya que nos permite “rascar” la superficie de dicho electrodoméstico y quitar o eliminar la suciedad, sin arañar o dañar la vitro.

Este utensilio es muy fácil de usar, simplemente apoyar la cuchilla sobre la superficie de la vitrocerámica e inclinarla lo suficiente para sujetarla de una forma cómoda. “Rascar” de atrás hacia delante repetidamente.
Recomendación para la limpieza de vitrocerámicas
Recordad que es mejor no hacer caso a “tu amigo” o “vecino” con alguna formula que hacen ellos y que les funciona perfectamente. Pueden ser productos abrasivos o que no son los adecuados para la limpieza de este electrodoméstico. En muchas ocasiones la utilización de estos productos hace que la vida útil de nuestra vitrocerámica sea mucho más corta.
Tampoco hagas caso a quien te indique que sólo rascando sale la suciedad, has de ser cuidadoso “a la hora” de realizar esta labor.
Recordar seguir los pasos que indican los fabricantes en los manuales de uso.
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