Para entrar a lo grande en el nuevo año, nada mejor que planificarlo con antelación. ¿Ya tienes champán, uvas, ropa nueva, la nevera llena, tapas de ollas, una maleta para dar la vuelta a la manzana, fuegos artificiales planeados, cenas con amigos y dinero reservado? Entonces ya lo tiene casi todo. Puedes empezar a planificar el nuevo año organizando tu rutina -ya sea en el trabajo, la universidad o incluso en casa- y decidiendo en qué propósitos quieres centrarte. También puedes tomarte unos minutos para reflexionar sobre el año pasado, los propósitos que te hiciste (tanto si funcionaron como si no) y lo que te gustaría hacer el año que viene.