Además de ser esencial para la longevidad y el buen funcionamiento del horno, la limpieza es fundamental para nuestro bienestar. Limpiar el horno con frecuencia evita la proliferación de bacterias y moho, reduciendo el riesgo de contaminación cruzada. Hoy en día, las tecnologías disponibles en los hornos van más allá de las funciones básicas de los hornos tradicionales, facilitando el día a día del usuario y dejando tiempo para lo que realmente importa. Una de estas tecnologías es la autolimpieza.
En este artículo vamos a hablar esencialmente de dos tipos de autolimpieza: pirolítica e hidrolítica.