Este es tal vez uno de los problemas más comunes en los microondas. Normalmente, esta situación puede pasar debido a que el recipiente es mayor que el plato o porque es demasiado pesado. Comprueba ambas opciones y, si no se debe a ninguno de estos motivos, observa también si el plato está bien colocado. En el microondas existe un motor rotativo que es el responsable de girar el plato. Si después de comprobar que todo está correcto y el plato continúa sin girar, la causa más probable es que el motor esté estropeado, por lo que será necesario cambiarlo.
Antes de nada, verifica si el recipiente que estás utilizando es indicado para calentar en el microondas, pues, en muchas ocasiones, este es el motivo por el que la comida se queda fría. Aún así, si notas que el recipiente está caliente, esto significa que el microondas calienta correctamente. En el caso de que no caliente del todo, puede tener un problema en el magnetrón, la potencia del diodo, el condensador o algún defecto en el cierre de la puerta.
Puede parecer un consejo básico, pero lo primero a verificar en este caso es si la conexión está bien colocada. Comprueba también si el cable está damnificado. Si no encuentras ningún problema, lo más aconsejable es llevar el producto a un centro de reparación, pues lo más probable es que necesites ayuda de un técnico cualificado, dado que una de las razones más comunes para esta situación es que algún fusible esté defectuoso o que el motor o mecanismo de cierre de la puerta tengan algún problema.