Existen varios modelos de lavavajillas con formatos diferentes, por lo que debes valorar cuál es el que mejor se adapta a lo que estás buscando y seleccionar entre los cuatro tipos comercializados: estándar, slim, compacto y de encastre.
Son los más eficientes actualmente. Se trata de equipamientos de un precio un poco más elevado pero que, a medio plazo y como consecuencia del ahorro energético, permiten recuperar la inversión inicial.
La clasificación de la eficiencia energética para los lavavajillas varía entre los valores A+++ y D. Utilizar un lavavajillas es más eficiente que el lavado a mano tras cada comida. Algunos modelos ya consiguen incluso tener la previsión de cual es la cantidad de agua necesaria para cada ciclo de lavado, disminuyendo el malgaste. Sin embargo, en el caso de los lavavajillas no sólo tendrás que comprobar la eficiencia energética. Estos equipos también se evalúan en cuanto a eficacia de lavado, secado y consumo de agua. En el momento de elegir es importante comparar la eficacia de lavado entre los diferentes modelos, siendo los más eficientes los clasificados bajo el valor A. En el caso de la eficacia de secado, esta clasificación puede ser importante para las ocasiones en las que necesitas utilizar la vajilla inmediatamente tras el lavado. Los mejores son los que clasifican esta función con las letras A y B. El consumo de agua ayuda a conocer el número de litros consumidos en cada lavado. Los que utilizan entre 9 y 10 litros por lavado son las consideradas como más eficientes.