¿Cómo funcionan?
En el sentido más básico, las pulseras/smartbands o relojes de fitness controlan tu actividad diaria. Cuánto ejercicio haces al día, el número de calorías que quemas, tu frecuencia cardiaca, el número de pasos que das o la calidad de tu sueño, entre otras cosas. Además, funcionan como compañero de entrenamiento, ya que algunos permiten establecer objetivos e incluso seguir planes. Aunque no hagas ejercicio regularmente, estos dispositivos son una gran inversión para acompañarte en tu día a día y tener una idea general de tu salud.