El frigorífico, ese gran e imprescindible electrodoméstico, pero que nos trae de cabeza con el consumo. Y no es para menos, ya que el de los pocos, o el único que se mantiene encendido las 24h del día. Con el consiguiente consumo que eso supone.
La etiqueta energética es nuestra gran aliada para conocer la eficiencia de un electrodoméstico
Como ya hablamos en otros artículos, la etiqueta energética es imprescindible para conocer el consumo de un electrodoméstico, y poder elegir en base a nuestras prioridades y necesidades.

Con todo esto, los tips básicos para ahorrar electricidad con tu frigorífico, serían:
- Elige electrodomésticos con clase energética A, B o C. Las siguientes clasificaciones van perdiendo eficiencia y por tanto, aumentando el consumo.
- Frigoríficos «No Frost». Seguro, que a estas alturas ya has escuchado hablar de esta característica, ya que, lleva ya algunos años en los frigoríficos. No es más que una función, en la forma de producir el frío en el interior del aparato, que evita que se produzca escarcha y el típico bloque de hielo que se queda al fondo del frigorífico, y que hace que se nos congelen los alimentos que están cerca.
- Temperatura adecuada. Parece algo evidente, pero no todo el mundo le presta la suficiente atención a este punto. Tenemos que acostumbrarnos a adaptar la temperatura del frigorífico y del congelador a la estación del año. A más frío ambiental, menos frío necesitará nuestro frigo. A más calor en el exterior, más frío vamos a requerir. Es decir, si tu frigo tiene la típica rueda o medidor digital, con escala del 1 al 5, que sepas que el 1 es la temperatura más alta, es decir, menos frío. Y el 5 la temperatura más baja, es decir, más frío.
-
- 1 – frío
- 5 + frío
-
- Abrir y cerrar puertas. Otro clásico, el abrir y cerrar la puerta constantemente. Este es un hábito, que tenemos que eliminar de nuestras costumbres. Dejar mucho rato la puerta de la nevera abierta, hace que tenga que aumentar la potencia, para seguir manteniendo la temperatura. Así que, planifica bien lo que vas a sacar o colocar y hazlo lo más rápido posible.
- Más grande, más consumo. Esto, que parece una obviedad, a veces se nos olvida. Estudia bien las necesidades de tu familia y hogar, y en base a eso, elige un frigorífico del tamaño adecuado. Ten en cuenta, que un frigorífico más grande, tipo side by side o americano, consumirá más energía que uno combi.
- No colocar los alimentos en la parte posterior. Este, también es un punto importante. No pegues los alimentos a la parte posterior, ya que ahí es donde están las salidas de aire frío de nuestro frigorífico. Si lo tapamos, necesitará consumir más energía para tratar de enfríar a la temperatura que lo tenemos puesto.
- Alejarlo de la pared y de fuentes de calor. Debemos evitar encastrar el frigorífico, y si lo hacemos, dejar al menos un par de centímetros por cada lado, para que no esté apretado y pueda ventilar bien. También tenemos que mantenerlos alejados de fuentes de calor, como el horno, o una ventana, ya que, estará recibiendo calor extra y esto hace que se calienten el motor y los conductos.
- Dale vacaciones. Cuando tienes planificadas vacaciones de larga duración, piensa en darle vacaciones también a tu frigorífico, lo agradecerás más tú. Ve consumiendo la comida que tengas, tanto en la nevera como en el congelador, y descongela un día antes de marcharte. Así, podrás dejarlo desenchufado.
Con todos estos consejos, podrás elegir un frigorífico eficiente y reducir tu factura de la luz.
FRIGORÍFICOS EFICIENTES EN WORTEN





















