¿Cuándo fue la última vez que lavaste tus brochas y esponjas de maquillaje? Si no te acuerdas, entonces te aconsejamos que lo hagas hoy mismo.
A veces el lavado de brochas y esponjas lo dejamos olvidado. Pero lo cierto es que con el cuidado adecuado, tus pinceles pueden durar unos tres años y esponjas varios meses. Además, al limpiar tus accesorios, mantienes tu piel libre de acné y puntos negros, que pueden ser causados por las bacterias que se adhieren en tus accesorios de maquillaje.

¡Descubre aquí cómo limpiar tus brochas y esponjas de maquillaje paso a paso!
¿Con qué frecuencia debo limpiar los accesorios de maquillaje?
Dependerá, por supuesto, del uso que le des a tus brochas y bolsas de maquillaje. Sin embargo, se recomienda que se limpien cada 15 días o cuando el rendimiento de los accesorios se vea comprometido por el exceso de restos que ya han acumulado.
En el caso de las brochas, asegúrate de esperar a que se sequen completamente antes de volver a usarlos. Las esponjas se pueden usar estando algo húmedas, por lo que no hay necesidad de esperar a que se sequen.
Cómo lavar las brochas de maquillaje
Puedes lavarlos con varios tipos de productos, como desinfectantes, donde lo dejas actuar por unos momentos y lo limpias a fondo con un paño limpio. Si prefieres optar por un jabón, a continuación te explicamos cómo hacerlo:
- Aplica un jabón para la limpieza, sin alcohol;
- Humedecer con agua tibia las cerdas de la brocha de maquillaje;
- Frota los delicados pelos contra la palma de la mano, en movimiento circular hasta que que el agua salga limpia;
- Lavar con agua para eliminar cualquier residuo de jabón;
- Repite el proceso si es necesario.
- Después del lavado, escurre el exceso de agua, moldea el cepillo a su forma original si es necesario y sécalo naturalmente en posición horizontal.
Cómo lavar las esponjas de maquillaje
- Humedece la esponja y aplica jabón de limpieza;
- Apretar la esponja bajo el agua corriente;
- Repite el proceso hasta que el agua salga limpia y libre de residuos de jabón.
También hay algunos consejos que debes tener en cuenta para mantener tus esponjas: evita usar cepillos o elementos abrasivos para frotarlos en el lavado y nunca retuerzas tu esponja para sacar el exceso de agua, ya que puede hacer que se agrieten o deshagan.
¿Y cómo se debe hacer el secado?
Ya sea sintético o natural, al secarse, no debe acelerar el proceso con el calor del secador o de cualquier otro tipo. La mejor es que sea natural. Debes colocar las esponjas inclinadas para escurrir y secar sobre las toallas. Tampoco debes ponerlos al sol, ya que se pueden cuartear.

























