Los dormitorios suelen verse muy afectados por la humedad, especialmente si hay un baño cercano. El vapor de agua
procedente de una ducha caliente se desplaza hacia el dormitorio y los armarios, favoreciendo la aparición de moho y
hongos que afectan a paredes, muebles, ropa, calzado e incluso accesorios.
Antes de utilizar el deshumidificador, es importante cerrar puertas y ventanas. Deberás mantener el aparato funcionando
al menos 24 horas. El deshumidificador debe colocarse en un lugar amplio y central, para drenar la humedad del aire de
todo el espacio.
Si es posible, deja las puertas interiores entreabiertas para permitir la circulación del aire. No debe colocarse
directamente junto a fuentes de calor (radiadores, calefactores, etc.).