En los últimos años, han surgido en España distintas metodologías de estudio alternativas a la educación clásica que todos conocíamos. Las más destacadas hoy en día son, la metodología Montessori y Waldorf.

Estos dos métodos de aprendizaje tratan de potenciar las cualidades, autonomía y el aprendizaje por proyectos en los niños desde temprana edad. Es decir, abogan por el “aprender entendiendo” por delante del “aprender memorizando”, además de retar a los peques a que sean autónomos en muchas de las tareas que habitualmente realizarían con ayuda de un adulto.

Pues bien, uno de los instrumentos que se utilizan en estos métodos y que resulta altamente útil por el potencial que tiene, es la Regleta de Cuisenaire o Varilla de Cuisenaire.

Qué son las Regletas de Cuisenaire

Son un conjunto de varillas o paralelepípedos de distintos colores y medidas de forma cuadrada.

Cada una de estas varillas representa un número de 1 al 10, de menor a mayor tamaño y cada una con un color identificativo.

De esta forma, la varilla del 1 mide 1cm, la del 2 mide 2cm y así sucesivamente hasta el número 10 que mide 10cm.

Todos los fabricantes de Regletas Cuisenaire utilizan el mismo código de colores, con lo que, se facilita el uso y el aprendizaje sea cual sea la que usemos.

Para qué se usan las Regletas Cuisenaire

Como ya comentábamos al principio, es una herramienta muy útil para el aprendizaje de cualquier cálculo matemático, ya sea simplemente aprender los números como realizar operaciones más complejas. Podemos dividirlo en varias fases o niveles de aprendizaje:

  1. De 1 a 2 años, aproximadamente: Realizar escaleras que mejoren la motricidad fina y la fuerza dactilar. O simplemente convertirla en un instrumento puramente lúdico donde al mismo tiempo estén aprendiendo.

  1. Iniciación a los números y los tamaños: aquí van a descubrir y comprender que cada varilla corresponde a un número y un color, además de percibir la diferencia de tamaño entre las piezas.
  2. Sumas, restas, multiplicaciones, divisiones e incluso raíces cuadradas, fracciones, potencias: el niño podrá comprender el concepto de suma y otras operaciones con el ejercicio visual que suponer la suma de las diferentes varillas.

También nos será de gran utilidad para comprender de una forma visual el Teorema de Pitágoras.

¡Y todo lo que el niño sea capaz de imaginar!

A partir de qué edad es recomendable su uso

En esto, los docentes son muy claros. Realmente un niño está preparado para utilizar la Regleta de Cusinaire desde los 2 años, ya que, puede ayudarle a ir entendiendo los tamaños, los colores y al desarrollo psicomotriz fino y el equilibrio, al intentar coger las piezas con solo dos dedos e incluso apilarlas formando pirámides o torres.

 

Algunas escuelas las utilizan solo en los cursos de primaria y otras los extienden hasta secundaria por su amplio abanico de aplicación.

En casa, es un instrumento muy útil para ayudarlos con los colores, las formas e incluso antes de los dos años estimular la audición ya que el sonido de las maderitas les resulta muy agradable y divertido. También para practicar la motricidad sugiriéndoles que las guarden en los compartimentos de la caja.

Te mostramos cómo puedes utilizar tu Regleta Cuisenaire.

Qué tipos de Regletas Cuisenaire existen

Nos encontramos con dos tipos principalmente:

  • Clásicas: las que ya hemos visto, de madera lisa por los 4 lados.
  • Agujereadas: estas, sirven, además, para visualizar el número que representa cada tamaño porque cuenta con el número de agujeros correspondiente, por ejemplo, la varilla del 5 tendrá 5 agujeros. Cada agujero está representado con una forma geométrica a su vez, lo que permite también trabajar el aprendizaje de las formas.

 

¿Preparados para aprender mientras nos divertimos?