Seguro que esta es una de las dudas que te han surgido alguna vez, ¿cómo consigo que mi ropa huela a suavizante después de secarse?

Te diré, que no hay un truco infalible, pero sí hay varios consejos que puedes seguir y que seguramente te ayudarán a conseguirlo.

  • Lo primero de todo, es elegir el programa de lavado adecuado. Si la ropa está muy sucia, con manchas, tendremos que elegir un ciclo más largo, y esto hace que salga más “aclarada”, por lo que, el suavizante también lo estará. Por tanto, si no está muy sucia, no presenta manchas, lo mejor es elegir un programa más corto que no remoje tanto la ropa.
  • Colocar la cantidad de detergente y suavizante indicada. Podemos optar por el detergente tradicional (en polvo) o en cápsulas (algo más cómodo de usar y, sobre todo, de dosificar). En cuanto al suavizante, debemos introducir la cantidad adecuada en su compartimento indicado del cajetín y como truco, puedes añadir un tapón en el propio tambor de la lavadora. Esto, le dará un extra de olor y suavidad.

Si eres de los que se olvidan fácilmente de añadir el detergente o el suavizante, tu lavadora ideal debe contar con el sistema Addwash® que permite añadir prendas olvidadas, suavizante o el detergente.

  • Tiende la ropa, en la medida de lo posible, en el exterior. Esto hará que se seque más rápido y no necesite estar tanto tiempo extendida. Ayudará también a que no se desprenda el agradable olor del suavizante.

Si no podemos tender en el exterior, lo mejor es hacerlo colocando las prendas lo más estiradas posible, para que no huelan a humedad. En cuanto estén secas, debes recogerlas, ya que irán perdiendo olor.

Si dispones de Secadora, esto es mucho más fácil, porque la ropa sale seca y nos evitamos tener que colgarla. Las prendas que pasamos por la secadora, suelen conservar mejor el olor a suavizante, además que también existen productos para añadir a la secadora y que le dan un agradable olor a la ropa.

  • A la hora del planchado, puedes usar un spray o agua de planchado, para que además de facilitar esta tediosa tarea, impregne nuestras prendas de olor. También podemos añadir unas gotas de nuestro perfume favorito, pero con mucho cuidado, sin pasarnos, ya que podríamos dejar manchas o cercos en la ropa.
  • Al guardar la ropa en el armario, también debemos tener en cuenta ciertas pautas. No deberíamos mezclar la ropa recién lavada con la que ya hayamos usado. Si el armario o cajón tiene humedad, podemos colocar un recipiente con arroz, que suele ser muy útil para absorberla, o recurrir a los productos antihumedad que existen en el mercado.