Hoy 29 de agosto se celebra el día mundial del videojuego, y es por eso que vamos a tratar un tema de vital importancia para estos como es el de la memoria dedicada en la tarjeta gráfica. También conocida como GPU (Graphics Processing Unit, unidad de proceso de gráficos), la tarjeta gráfica es un elemento muy importante en los ordenadores actuales, ya que gracias a ella será posible que se nos muestren imágenes, así como llevar a cabo correctamente todas las tareas que realicemos ya sea con vídeo, fotografías o en 3D, y es fundamental para jugar a videojuegos. Actualmente es raro no encontrar una tarjeta gráfica que cuente con memoria VRAM o memoria gráfica, donde se almacenan todos los datos relacionados, como su propio nombre indica, con todos los trabajos a nivel de imagen, texturas, vídeo, 3D, etc…

La cantidad de datos que normalmente debe utilizar una tarjeta gráfica es muy elevado, por lo que si no tiene esta memoria gráfica, necesitan acceder constantemente a la memoria RAM del ordenador la cual, aunque rápida, no lo es tanto, haciéndose necesario el uso compartido de dicha memoria por parte de la tarjeta y el propio procesador de nuestra computadora.

Además, en función de la cantidad de memoria disponible en esa memoria RAM, cuánto más memoria requiera la tarjeta gráfica utilizada, vamos a ver disminuida la cantidad restante que podamos emplear para el desarrollo de las demás tareas. Las tarjetas gráficas que incorporan memoria dedicada liberan al ordenador de esa carga y además son más eficientes porque su velocidad de acceso suele ser mucho mayor. Se plantea entonces una cuestión: ¿Es mejor una tarjeta gráfica por tener más memoria dedicada?

El uso de la memoria de vídeo en una tarjeta gráfica es fundamental en el ámbito profesional
El uso de la memoria de vídeo en una tarjeta gráfica es fundamental en el ámbito profesional

Características y funciones de las tarjetas gráficas

Dentro de toda la amplia gama de marcas y modelos, debemos diferenciar dos grandes grupos de tarjetas gráficas: tarjetas gráficas integradas y tarjetas gráficas dedicadas.

  • Tarjetas gráficas integradas: disponen de un chip, que está integrado o bien en la propia placa base o bien en la CPU. Siendo de un precio bastante económico, es una opción frecuente en los ordenadores portátiles de gama más asequible. Su rendimiento, sin embargo, también es menor.
  • Tarjeta gráfica dedicada: Se trata de una GPU añadida, la cual se ha instalado de manera independiente de la placa base. Estas tarjetas ofrecen un rendimiento más alto, ya que utilizan gran parte de su propia memoria durante su funcionamiento, permitiendo que el uso de la mayor parte de la RAM quede destinado al sistema operativo y a todos los programas. Esto marca una gran diferencia con las integradas, que acostumbran a utilizar como memoria de vídeo una parte importante de la memoria RAM, restando así a esta última disponibilidad para otras funciones.

Pero, ¿cuál es la manera de saber si nuestro ordenador dispone de tarjeta gráfica integrada o dedicada? Lo primero que nos va a ser de utilidad para identificar esta cuestión será observar las pegatinas que vamos a encontrar adjuntas a nuestro equipo:

  • La pegatina de Intel, por ejemplo, revelará que estamos usando Intel® HD Graphics, que no es otra cosa que un procesador gráfico integrado.
  • La pegatina de Nvidia o ATI, será sinónimo de que disponemos de una tarjeta gráfica dedicada de cualquiera de estos dos fabricantes, añadida a la ya instalada de manera integrada en el propio procesador.

Puede que se dé el caso de que nuestro ordenador ya no tenga visibles las pegatinas. Es entonces cuando deberemos emplear alguna de las aplicaciones que se usan para averiguar la información contenida en el hardware. Aplicaciones como AIDA64 e incluso GPU-Z, nos serán de gran utilidad en esta tarea.

Si tu tarjeta gráfica no cuenta con suficiente memoria dedicada, el rendimiento de los videojuegos es menor
Si tu tarjeta gráfica no cuenta con suficiente memoria dedicada, el rendimiento de los videojuegos es menor

No debemos obviar, sin embargo, la opción de consultar la información proporcionada por el administrador de dispositivos, donde se detallan los adaptadores de vídeo con los que nuestro ordenador viene equipado. Aunque el uso de las aplicaciones anteriormente citadas nos resultará más rápido y sencillo.

Concretamente, GPU-Z permite, además de hacerlo con gran rapidez, conocer con detalle toda la información no sólo de la tarjeta gráfica integrada de nuestro ordenador, sino que también nos proporcionará la información de la tarjeta gráfica dedicada, en caso de disponer de ella.

Si es así, ¿es mejor una tarjeta gráfica por tener más memoria dedicada?

El sólo hecho de disponer de memoria dedicada ya nos dice que la tarjeta cuenta con una cierta calidad mínima asegurada. Sin embargo, no es forzosamente una característica que nos asegure que esa tarjeta sea de gran calidad, sin ninguna duda. Debemos saber que la calidad de una tarjeta gráfica radica en gran parte en su velocidad. Y en este factor un elemento muy importante que interviene es el chip gráfico.

Es por ello, que lo recomendable a la hora de elegir un modelo determinado de tarjeta u otro, no debemos centrarnos únicamente en saber de cuánta memoria dedicada dispone, sino del tipo de chip gráfico que usa, y sus características específicas.

¿Cuándo necesito contar con una tarjeta gráfica con memoria dedicada?

La primera cuestión a tener en cuenta es el uso principal al cuál destinamos nuestro ordenador. Cuando nos dedicamos a navegar por internet y realizar tareas propias de ofimática, no precisamos de una especial potencia en el chip gráfico, por lo que una tarjeta gráfica integrada va a cumplir con sus funciones de manera correcta.

Debemos saber que una tarjeta gráfica potente nos va a suponer un precio mayor, y también un mayor consumo de energía. Pero va a ser imprescindible cuando necesitemos destinar nuestro ordenador a juegos, diseño gráfico, edición de vídeo, animaciones 3D, etc… En estos casos, una tarjeta de gran calidad, y preferiblemente con memoria dedicada, nos a reportar óptimos resultados.

Entonces, ¿necesito una tarjeta gráfica muy potente para aprovechar al máximo la memoria gráfica?

Esta es una pregunta que normalmente se nos puede plantear cuando se trata más concretamente del tema de los juegos en el ordenador. Y la respuesta es que no es estrictamente necesario, pero siempre estará ligado a la resolución de la pantalla a la que juguemos, y de los requisitos específicos de cada juego en particular.

Se pueden aprovechar perfectamente desde 4GB hasta incluso 8GB de memoria gráfica con una tarjeta de una calidad estándar pero, en juegos donde las imágenes contengan gran cantidad de texturas o sombras van a requerir, eso sí, una mayor cantidad de memoria, por lo que sí será necesario en esos casos el uso de una tarjeta ya considerada de gama alta.

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