Mientras el uso de los patinetes eléctricos creció en 2018 un 300%, comparado con 2017, nos encontramos en un momento clave en el que las diferentes administraciones se encuentran debatiendo cuál debe ser la forma correcta de regular su circulación.

La mayoría de las ciudades ha estudiado las normativas de Madrid y Barcelona para encontrar la mejor manera de aplicar medidas y controlar el tráfico de los patinetes eléctricos. Tanto en Barcelona como en Madrid, existen tres categorías de transporte eléctrico: la categoría A para patinetes de 20 km/h y 25 kg, la categoría B para segways y otros con una velocidad máxima de 30 km/h y la categoría C para vehículos eléctricos de más de dos ruedas que pueden circular por carriles bici en Barcelona, mientras que en Madrid se incluye el transporte eléctrico con un máximo de 45 km/h y un peso inferior a 300 kg.

Es importante conocer las reglas que regulan el uso de los patinetes eléctricos
Es importante conocer las reglas que regulan el uso de los patinetes eléctricos

Existe una paradoja en la forma en que estos vehículos se acercan al tráfico porque, al mismo tiempo, no pueden considerarse peatones y, por lo tanto, se les debe prohibir caminar por calles peatonales en las que pueden poner en peligro a los viandantes, pero no pueden ser catalogados como vehículos de motor y, por lo tanto, no pueden viajar por carreteras ni por calles donde la velocidad media es mayor. Ambas ciudades, Barcelona y Madrid tienen diferencias en la regulación que realizan. Mientras que en Madrid, los usuarios de patinetes eléctricos, ya sean propietarios de uno o usuarios de servicios de alquiler, tienen restringido el uso de carriles bici y andenes, en Barcelona, se han delimitado zonas específicas para la circulación de patinetes (que permiten la circulación por algunas calles de la ciudad), así como la recomendación de llevar casco, elemento reflectante y de contratar un seguro especial para los usuarios de este medio de transporte.

Otra ciudad que ha puesto en marcha algunas medidas interesantes es Sevilla, donde los usuarios deben tener una autorización municipal para conducir un patinete y no tenerlo puede dar lugar a multas de 70 euros.

El hecho es que todavía no existe una regulación general para todas las ciudades y que la Dirección General de Tráfico (DGT) está buscando normas que puedan aplicarse a todas las ciudades y a todos los servicios de patinetes eléctricos, empezando por el límite de velocidad de conducción de 25 km/h que anunció recientemente.

En Worten, continuaremos esperando la evolución de las normas para este tipo de transporte, siempre teniendo en cuenta la seguridad de nuestros clientes. Los patinetes eléctricos son un fenómeno en crecimiento y queremos asegurarnos de que tenemos los mejores modelos para ofrecer a los clientes que quieren utilizar estos productos en su vida diaria. ¿Ya eres una de estas personas?