Las luces de Navidad

Las luces de Navidad

En la Navidad de 1880, Thomas Alva Edison colgó una guirnalda de luces en el exterior de su laboratorio y los transeúntes pudieron ver lo que serían las primeras decoraciones de navidad con luz. Sin embargo, no se extendió, tendrían que pasar cuarenta años para que las luces de Navidad llegasen a la cotidianidad que tienen hoy – en diciembre, son las verdaderas estrellas de las calles, de las casas y las tiendas.

Todo Sobre la Historia de las Luces de Navidad

Aunque los árboles de Navidad están tradicionalmente conectados con la simbología cristiana, su origen tiene siglos de historia – los árboles de Navidad comenzaron a aparecer en los hogares de las clases altas alemanas en el siglo XVIII. Y antes de que las luces de Navidad se incorporasen al árbol para luego estar “en reposo” 11 meses en armarios y sótanos, las familias usaban velas para decorar sus abetos. La cual, era una práctica peligrosa que ocasionaba innumerables incendios domésticos.

Así, en 1882 un amigo y socio de Edison, Edward H. Johnson, construyó el primer hilo de luces de Navidad. Utilizando sus propias manos, Johnson hizo un conjunto con lámparas rojas, blancas y azules y lo enrolló alrededor de su árbol de Navidad – fue así como surgió el primer abeto de Navidad iluminado de forma eléctrica.

Thomas Edison, el inventor de la primera lámpara eléctrica, fue también el creador del primer cordón de luces eléctricas

Sin embargo, el mundo aún no estaba preparado para recibir luces eléctricas en sus casas – la gente no confiaba en la electricidad. Fue en el año 1895, en un “acto presidencial”, cuando la percepción pública empezó a cambiar: el presidente de los Estados Unidos, Grover Cleveland, iluminó al árbol de Navidad de la Casa Blanca con luces eléctricas. Años después, en la noche de Navidad de 1923, el presidente Calvin Coolidge inició una tradición en la Casa Blanca que se ha extendido hasta hoy: iluminar el National Christmas Tree con 3.000 luces eléctricas.

Fue en 1903, cuando General Electric comenzó a comercializar kits de luces ya montados, aunque las luces de Navidad estaban reservadas para los más acomodados o para quien estaba conectado con la electricidad. En ese momento, montar las luces de Navidad era algo costoso, ya que implicaba contratar a un electricista – iluminar un árbol de Navidad, antes de 1903, costaba unos 2.000 dólares.

Pero si todo comenzó con Thomas Edison y Edward Johnson en 1880, la verdad es que el éxito comercial de esta creación se debió principalmente a Albert Sadacca. La familia de Sadacca era propietaria de una tienda de luces y en 1917, cuando aún era un adolescente, Albert sugirió a sus familiares que empezasen a vender luces de Navidad coloridas. Ya en la década de 1920, Albert y sus hermanos fundaron la National Outfit Manufactures Association (NOMA), una asociación comercial que luego se transformó en una compañía que producía sus propias luces de Navidad. NOMA Electric Co. dominó el mercado hasta la década de 1960.

Hoy en día, la instalación de luces de Navidad en la calle es el primer signo de lo que se avecina: reuniones familiares, cenas con amigos, intercambios de regalos, y, por supuesto, alrededor del árbol de Navidad que se llena de coloridas luces eléctricas.

¿Quieres encontrar a las personas responsables de que iluminemos la Navidad? Aquí están: ¡gracias Thomas, Edward y Albert!